DELIBES,
Miguel, El Camino, Barcelona,
Ediciones Destino S.L, 1981.
La
curiosidad por la lectura de este libro me llegó hace unas semanas cuando lo vi
en la estantería que tenía mi padre. Le pregunté por él, y me dijo que lo leyó
con los años que yo tengo ahora, cuya lectura era obligatoria en sus tiempos del
instituto, y que era divertido.
Miguel
Delibes nació en Valladolid en 1920. Cursó simultáneamente las carreras de
Derecho y Comercio, y más tarde ejerció como catedrático de Derecho Mercantil y
periodista. Fue un extraordinario novelista, entre sus obras destacan: La sombra
del ciprés es alargada, El camino, Diario de un cazador, Cinco obras con Mario,
El disputado voto del señor Cayo, Los santos inocentes. Obtuvo varios premios
literarios y varias de sus obras fueron llevadas al cine con gran éxito.
Daniel
es un chico de 11 años que tiene que abandonar su pueblo, marcharse a la
ciudad, para hacer el bachillerato. La noche anterior de marcharse recuerda las
historias que le pasaron en el pueblo, ya que él no quiere marcharse de su pueblo.
Lo
que más me ha gustado de la novela son las divertidas historias que provocan
los tres amigos.
Los
personajes principales son:
-
Daniel “el
Mochuelo”: Es el protagonista de la historia.
-
Roque “el
Moñigo”: Es un chico de 13 años, que todos lo ven como fuerte y valiente. Entre
Germán y él son los mejores amigos de Daniel.
-
Germán “el Tiñoso”:
Daniel, gracias a Germán aprende mucho sobre las aves.
-
Salvador: Es el
padre de Daniel. Decide que su hijo tiene que marcharse a la ciudad para que
estudie, pues no quiere que sea como él, un quesero.
Para
mí la lectura de la obra ha significado aprender como vivían en los pequeños
pueblos, la gente y los niños de mediados del siglo XX, así como sus costumbres,
creencias religiosas, y como algunos padres querían que sus hijos progresaran y
estudiaran.
Recomiendo
este libro por las divertidas historias que provoca el protagonista de la
historia y sus amigos. También porque fue llevada al cine y a la televisión en
una serie y puedes compararlas con la obra.
Incluyo
un fragmento de la obra: “Después de todo, que su padre aspirara a ser de él
algo más que un quesero era un hecho que honraba a su padre. Pero por lo que a
él afectaba…
Su
padre entendía que esto era progresar; Daniel, el Mochuelo, no lo sabía
exactamente. El que él estudiase el Bachillerato en la ciudad podía ser, a la
larga, efectivamente, un progreso. Ramón, el hijo del boticario, estudiaba ya
para abogado en la ciudad, y cuando les visitaba, durante las vacaciones, venía
empingorotado como un paño real y les miraba a todos por encima del hombro;
incluso al salir de misa los domingos y fiestas de guardar, se permitía
corregir las palabras que don José, el cura, que era un gran santo, pronunciara
desde el púlpito. Si esto era progresar, el marcharse a la ciudad al iniciar el
Bachillerato, constituía, sin duda, la base de este progreso.
Pero a Daniel, el Mochuelo, le bullían muchas dudas en la cabeza a este respecto. Él creía saber cuanto puede saber un hombre. Leía de corrido, escribía para entenderse y conocía y sabía aplicar las cuatro reglas. Bien mirado, pocas cosas más cabían en un cerebro normalmente desarrollado. No obstante, en la ciudad, los estudios de Bachillerato costaban, según decían, de siete años y, después, los estudios superiores, en la Universidad, de otros tantos años, por lo menos. ¿Podría existir algo en el mundo cuyo conocimiento exigiera catorce años de esfuerzo, tres más de los que ahora contaba Daniel?”
He
elegido este fragmento porque en él el protagonista reflexiona sobre que
entiende él sobre que es el progreso, y porque su padre quiere que vaya a
estudiar a la ciudad para que progrese.
En
conclusión, la novela se llama el camino porque el protagonista compara los
caminos de su pueblo con el camino a seguir en la vida.



hola Lourdes , me a gustado mucho tu reseña .Me ha sorprendido saber que en esa época con 11 años se hacia bachillerato ,me ha llamado la atención la parte donde el padre e hijo tienen conceptos diferentes del progreso . La verdad es que el libro me parece bastante interesante , me lo apunto para leerlo este verano
ResponderEliminarHola Lourdes , me ha encantando mucho tu reseña . Me ha encantado saber lo que se hacía antiguamente con 11 años ya se hacía bachiller.
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